7-3-2017.
Hoy he salido en autobús con mis compañeros de
clase a la plaza de la Concordia, al
lado del Corte Inglés, para realizar una visita muy emocionante sobre la magia
y el ilusionismo, y para observar la reacción de los sentidos ante diferentes estímulos.
Al llegar nos recibió una
chica que nos explicó lo que íbamos a ver, sobre todo, lo importante que son
nuestros sentidos y cómo reacciona nuestro cerebro ante diferentes
estímulos.
Seguidamente pasamos por distintas salas:
En la primera vimos un cerebro de cristal que aunque
nos pareció pequeño era de un adulto. Y de nuevo nos dijo en la explicación lo
importante que eran los órganos de los sentidos y que trabajan con el cerebro,
que dependiendo de lo que vemos, oímos, tocamos, olemos y saboreamos el cerebro
nos da diferente información, y nos puso varios ejemplos: el cerebro nos da una
información diferente ante un mismo olor dependiendo de lo que veamos (plato de
fruta fresca o una rata comiendo comida pocha), también vemos de forma
diferente a la misma persona si está actuando en un escenario o en la calle.
En la siguiente había un cuadro, y lo que más
destacaba era un papel enrollado o algo que parecía una barra de pan, pero al
mirar por un agujero se veía en realidad una calavera.
Posteriormente, nos hizo una demostración eligiendo
a dos alumnas, una más alta que otra, las colocó en una habitación inclinada,
de tal forma que al verlas desde fuera, la alta parecía la baja y la baja la
alta.
Seguidamente pasamos a una sala donde había un aro
que se enredaba a una cadena y aunque giraba muy rápido no se caía.
En otra sala había cuatro monedas de un euro
colocadas por parejas de caras y cruces y dependiendo de los movimientos que se
hicieran, pares o impares, daba un resultado diferente.
La última era un lugar donde había cuatro escalones,
pero parecía que había muchos porque al fondo había un espejo, nos dimos cuenta
porque se podía subir por detrás y mirar por una ventana que estaba rodeada de
una tela de araña y que al sacar la cabeza para mirar, nosotros parecíamos la
araña.
Finalmente estuvimos en una sala haciendo juego
libre con cartas de magia.
Esta salida me ha gustado mucho porque he visto como
reaccionamos ante diferentes estímulos. ¡Me encanta la magia! ¡Es alucinante!
Al terminar la actividad hemos vuelto al colegio
andando y ha sido muy divertido.
Adrián Pérez Hernández.
EXCURSIÓN
AL INTERIOR DE NUESTRO CEREBRO.
Cuando íbamos a entrar, había un guardia
de seguridad para vigilar. Dentro nos estaba esperando una chica que sería la
persona que nos guiaría por toda la exposición. En la primera habitación que
nos mostró, había un cerebro en el centro de la sala. La guía se acercó a él y
nos preguntó para qué servía el cerebro. Nosotros respondimos que para ejecutar
los movimientos y todos nuestros sentidos (vista, olfato, oído, gusto y tacto).
También en esa sala, colgadas en las paredes, había fotos de partes del cerebro
donde se ejecutaban los diferentes sentidos. En otra parte de la sala,
estuvimos engañando a nuestros sentidos, tocábamos una piel suave mientras
oíamos el rugido de un león… daba la sensación de que era un león. En otro
experimento veíamos frutas frescas y olía muy bien y donde aparecía una foto de
fruta podrida olía muy mal pero en realidad era el mismo olor en los dos
sitios. Todos nosotros nos sorprendimos.
Por ultimo nos dejaron jugar en las
diferentes salas hasta que llegó otro grupo y nos marchamos hacia el colegio.
Samuel Ledesma del Moral.
Hoy martes, 7 de marzo, hemos ido en
autobús a la exposición Cosmo Caixa: Ilusionismo ¿Magia o Ciencia?. Está al
lado del centro comercial del Corte Inglés.
En otra sala vimos a un chico tocando el
violín en una estación de autobuses y otro tocando en un auditorio.. a todos
nos pareció que tocaba mejor el chico en el auditorio pero en realidad el
sonido era exactamente los mismos. También vimos una figura que era un pan pero
al verla desde otro ángulo era una calavera.
Después pasamos a otra sala donde había
una especie de habitación con el suelo retorcido y la pared de arriba también pero si te
ponías en lo más bajo te parecía que
estaba más baja que la anterior.
En la penúltima sala había un aro de
metal y una cuerda de metal y si tirabas el aro recto no se metía en la cuerda
pero si iba curvada y rápida se metía toda. Todos nos quedamos sorprendidos y
con la boca abierta. Luego vimos una araña sin cabeza y si la metías parecías
que eras tú la araña.
Samuel Ledesma del Moral.

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